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Los retratos desconocidos de Goya

Los retratos desconocidos de Goya
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Texto y fotografías: Diana Montané |3º HIST+PER|@diaja521

Fotografía de Portada: Museo del Prado

 


“Solo Goya ha conseguido que cuerpos descuartizados sean una obra de arte”, así lo ha afirmado César Pérez Gracia, crítico de arte y literatura en el Heraldo de Aragón que ha estado acompañado por Gonzalo de Diego Chóliz, Patrono de la Fundación Cultural Herrera Oria en el evento académico coordinado por Fernando Lostao, Director de la Fundación Cultural Herrera Oria organizado en la la Facultad  de Humanidades y Ciencias de la Comunicación  . El pintor aragonés que “se quemaba vivo hablando de pintura y Zaragoza”  ha sido el protagonista de esta masterclass.

Se han analizado en dos obras de dos hombres ilustres, de aquellos grandes del pasado, que tanto destacaron por sus acciones pero que el paso del tiempo ha empolvado sus efigies. Félix de Azara, el primer retratado, posa con su uniforme de brigadier de la marina, indicando su posición de ingeniero militar.

Los detalles del fondo, como los animales y los libros actúan como reminiscencia de su faceta científica. Sus viajes a Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile recogidos en sus escritos naturalistas, sirvieron como referente para Darwin. El crítico de arte puede entrever el espíritu de Cervantes en Félix de Azara, ya que este de forma quijotesca exclamaba cuando se hallaba investigando en la selva: “me encuentro olvidado de mis amigos y sin libros”. 

                                                                                                                                                                                              

El otro cuadro, detiene eternamente la figura del Duque de San Carlos, que posa imitando a Carlos I Cazador, inmortalizado por  el pintor holandés, Van Dyck, retratista de la corte de Londres.  Un lienzo maldito, que se exhibe en el Museo Goya de Zaragoza, al igual que el anterior, ya que todos sus dueños terminaron perdiendo la cabeza. Se representa como el adonis que dicen que fue. Cuenta la anécdota que Napoleón, en un mal día, espetó a Talleyrand: “no me habías dicho que el Duque de Carlos era amante de vuestra esposa” a lo que él respondió: “en efecto, sire, no se me ocurrió que tal información pudiere interesar a la gloria de Vuestra Majestad ni a la mía”.  Llegó a ser director de la Real Academia, según se mencionó durante la ponencia.

Y es que a veces, se olvidan aquellos hombres de la talla del cojo, tuerto y manco Blas de Lezo, o de estos dos  ya nombrados, que también escriben sus páginas de la Historia con sus heroicidades. Gracias a los pintores, nos quedan sus recuerdos, sus rostros y semblantes, sus aficiones y su alma, que pertenece  atrapada en cada pincelada de un lienzo

Para conocer más de este extraordinario pintor se recomienda este blog: http://www.realgoya.com/.

 

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