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Así fue el concierto de Green Day en Milán

Así fue el concierto de Green Day en Milán
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Texto: Gonzalo Domínguez | @GonzaloMerodio | 4º CAV + PER


El aire que se respiraba en los viejos vagones del metro de Milán era más punk rock de lo habitual. Miles de seguidores de los californianos Green Day eligieron este medio de transporte para dirigirse a la que seguro sería una noche que no olvidarían jamás. Principalmente por la suerte que tenían de estar allí, ya que el rápido sold out que lograron fulminó en poco tiempo las casi veinte mil entradas del Mediolanum Forum, un gran pabellón situado a pocos kilómetros de la ciudad italiana. Como las hormigas a la miel las calles colindantes fueron tomadas al grito de Forever now, uno de los temas que suenan en el nuevo disco y motivo de esta gira, Revolution Radio.

Gorros, banderas, camisetas o bufandas son algunos de los muchos elementos de merchandising que vestían los seguidores. Al igual que jugadores antes de un partido de fútbol, los fieles a la banda estaban listos para la ocasión, haciendo gala de los títulos de los discos o el nombre del grupo en sus vestimenta. Yo mismo fui con mi camiseta y gorro de American Idiot, séptimo álbum de estudio de los californianos.

A las ocho en punto de la tarde ya estaba todo el mundo en su sitio, preparados, impacientes, con la adrenalina a flor de piel por lo que estaba a punto de llegar. Primero sonó Bohemian Rhapsodyde Queen, un clásico entre los clásicos para caldear el ambiente y el ánimo entre los espectadores. Le siguió Blitzkrieg Bop de los Ramones, ambos temas habituales ya como apertura de sus conciertos. Aunque no contentos con esto mientras sonaba la pegadiza canción de los hermanos neoyorquinos un conejo rosa saltó al escenario como si de un partido de baloncesto de la NBA se tratase. Drunk Bunny, como es conocido popularmente, amenizó de manera impecable los momentos previos. Entre sus piruetas, sus poses sugerentes y, por qué no, la duda que corría entre todo el público asistente de si debajo del traje se encontraba algún miembro de la banda, hizo que todo el mundo conectase directamente con el escenario. Los gritos del público en consonancia con la música dieron paso a las notas del famoso tema The Good, the Bad and the Ugly, el conejo se marchó y ahora sí que sí, el show estaba a punto de comenzar.

Todo el mundo permanecía en silencio escuchando la intrigante música del oeste americano cuando de pronto, tras la oscuridad de las bambalinas, Tré Cool, el batería de la banda, hizo su aparición. Levantando sus baquetas por encima de su cresta azul tan característica, no dudó en lanzarlas al público nada más empezar. Vestía unos pantalones y camisa cortos junto a una corbata que recordaba al bueno de Angus Young. Justo tras él salían Billie Joe Armstrong, vocalista y guitarrista, y Mike Dirnt, el bajista. Como pollo sin cabeza, Billie, no dudaba en correr por todo el escenario para saludar a los miles de fans que ya habían roto a gritar a modo de clásico saludo para sus ídolos. Junto a ellos les acompañaron en el escenario sus habituales apoyos en directo, Jason White a la guitarra, Jeff Matika a los coros y guitarra, y Jason Freese al saxofón.

Buona sera Milano fue el potente saludo de Armstrong que dio el pistoletazo de salida para comenzar con Know your enemy, del octavo álbum de estudio, 21st Century Breakdown. Junto a un increíble juego de luces se encontraba un enorme telón de fondo que rezaba el nombre de la banda. Los golpes de batería iban armoniosamente acompañados de fuertes petardazos provenientes del escenario, que dieron la potencia necesaria para lograr que nadie permaneciera sentado en su localidad. Una práctica habitual del vocalista y que siempre resulta muy agradecida, es hacer las de director de orquesta con el público, buscando fervientemente el acompañamiento vocal de todos los asistentes. Un bonito gesto que repitió varias veces durante el concierto y que sin duda hace que te sientas uno más del grupo, como si tú mismo estuvieses en el escenario cantando a la derecha de Billie Joe.

Otra de las cosas que suelen hacer los californianos no tardó suceder, ya que en la parte final de la primera canción se dirigieron al público para pedir a una joven que subiera al escenario para terminar de cantar la canción con el grupo. Un gesto que finalizó con la chica saltando al público desde la pasarela central. Menos mal que estaba todo el mundo atento en ese momento y no acabó de morros contra el suelo. Las dos siguientes canciones fueron del nuevo disco, Bang Bangy Revolution Radio, que estuvieron acompañadas por seis enormes llamaradas, de unos veinte metros, que hacían sentir la potencia y el calor, literalmente, que desprendían los estadounidenses. Esta impactante práctica se repitió varias veces en otras canciones para disfrute del público asistente que estaba emocionado. 

Tocaron sobre todo temas antiguos como Holiday», Letterbomb, Boulevard of Broken Dreamso Longview. En esta última canción otra afortunada tuvo la oportunidad de salir a cantar con la banda. Ésta no dudó en ir abrazando a cada miembro uno por uno. Tras este tema sonó otro de los nuevos, Youngblood, pero no fue más que un pequeño impasse ya que en seguida volvieron a sus temas más antiguos como 2000 Light Years Away, Hitchin’ a Ride, When I Come Around, Christie Road, Burnout, Scattered, Minority», Are We the Waiting, St. Jimmyy Knowledge, una cover que hicieron del grupo Operation Ivy, que está con la banda desde su primer disco y que rara vez falta a sus directos. En este tema, Billie, subió a una tercera chica al escenario, pero en este caso era para que tocase ella misma la guitarra que incluso pudo llevarse como regalo a casa.

El público no cesó ni un solo minuto de cantar de la misma forma que Green Day no paró ni treinta segundos seguidos entre canción y canción, hilando de manera soberbia cada tema y consiguiendo crear un concierto de casi tres horas de forma muy sólida y profesional. Estos chicos que llevan al pie del cañón desde 1986 no bajan de forma y no dan tregua a sus seguidores, cosa que todos agradecemos. Basket Case, Shey King for a Day(donde hubo un magnifico solo de saxofón) fueron los temas que precedieron a uno de los momentos más bonitos de la noche, la increíble cover que se marcaron de Shoutde The Isley Brothers, Satisfactionde The Rolling Stones y Hey Judede The Beatles. Fue un momento realmente inolvidable cuando Billie Joe se sentó al borde de la pasarela, con todo el público asistente clavando su mirada en él, comenzó a cantar la letra de Lennon y McCartney, piel de gallina es poco.

Still Breathingy Forever Now, ambos del nuevo disco, fueron dos temas amenizados por las múltiples locuras de todos los miembros de la banda. No dudaban en coger objetos de todo tipo del público como sombreros, banderas y hasta muñecos que la gente les lanzaba. Se les veía muy cómodos interactuando constantemente con los asistentes, algo que les hace especiales, ya que no es habitual poder ver a tus ídolos como para que encima pasen de ti. Tras estas dos canciones se despidieron pero todo el mundo sabía que no durarían mucho ya acto seguido comenzarían los bises provocados por gritos de sus incondicionales. Y así fue, volvieron para deleitar con dos de sus canciones por antonomasia, American Idiot, la cual fue cantada en su mayoría por el público y Jesus of Suburbiadel mismo disco que la anterior. Tras esto volvieron a despedirse y aunque hubo gente que se lo tragó, los más fieles sabíamos que estos chicos de California son adictos al doble bis. No decepcionaron, pero en esta ocasión salió solo Billie para tocar con su guitarra acústica Ordinary World, del nuevo álbum, y que hizo que cada mechero o linterna del móvil presentes en el Mediolanum Forum salieran a relucir para disfrutar de esta composición lenta que hizo el deleite de todos.

Green Day son gente de buenas costumbres y como ya viene siendo desde hace años terminaron su espectacular show de veintiocho canciones con Good Riddance perteneciente al quinto álbum de estudio Nimrod. Acompañados con unos potentes cañones de confeti cubrieron cada centímetro del pabellón, y tras dar las gracias en italiano se marcharon para dejar así el recuerdo grabado de por vida en la retina de aquellos que tuvimos la inmensa suerte de poder disfrutar de un espectáculo sin igual.

Así fue el cuarto concierto de la gira europea Revolution Radioque pasará por España el 7 de julio en Madrid y que coincidió con el estreno del musical en Italia Green days American idiot.

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